(que ayer me dijeron los médicos que no
me cogiera nervios, que ahora no estoy en condiciones de enfrentarme a
las situaciones de estrés, que a ver si me da una insuficiencia
aguda y la liamos; yo no les contesté nada porque me conozco y no quería cogerme
nervios; por otra parte, la señora de los unicornios y los colibríes
ha empezado a mandarme fotos de amaneceres y a decirme que si me
levanto a las cuatro de la mañana y medito y me tomo un té antes de que salga el sol
captaré mucha más energía, y de una gama más alta; ay; que me voy a untar dinosaurios
con purpurina y a ponerles collares de espumillón, que eso relaja mucho)