lunes, 2 de diciembre de 2013

35. Huesos

Ahora me duelen los huesos. Así, todos, en general. Y las articulaciones. Por lo visto tengo osteoporosis. Es muy divertido haber cumplido ochenta y cinco años sin enterarse. Para combatir esto de los huesos frágiles debería tomar calcio y vitamina D, pero resulta que no combinan bien con los anticonvulsivos, ni con dos o tres medicinas más de las que tomo cada día (si vieran mi pastillero... Es como la Biblioteca de Alejandría de las drogas). Entonces hay que estudiarlo todo y ver las alternativas. Estas cosas se van ajustando por ensayo y error, explican los médicos. Y yo, mientras, seguiré deteriorándome, y con un poco de suerte cumpliré los noventa coincidiendo con las navidades y podremos aprovechar las lucecitas y los regalos y el espíritu festivo. Además, podré hacer eso tan propio de las abuelas, y decir lastimeramente "éste es el último año que despedimos juntos". Y luego no morirme, nada más que para joder.
Igual, a fuerza de práctica, soy capaz de ir orquestando las convulsiones, de modo que cuadren con la música.