Cuando estás mala la gente te dice cosas como las que enumero a continuación. Y tú no les pegas ni les chillas. Te callas y te ríes. O como mucho les tiras el café por encima, accidentalmente, por supuesto, y pides perdón con cara de pena.
Luego te quedas a solas y te envenenas toda, pero en privado.
- "Ay, niña, pero qué mala postura, ponte recta, que se te note menos el barrigoncio".
- "Pues mira, yo que estaba preocupado, pensando si me iba a afectar verte enferma, que tú sabes lo sensible que soy... pero en realidad me ha venido bien, porque comparados con los tuyos mis problemas son tonterías, sabes, hay que tomar perspectiva".
- "Tienes que animarte, salir a la calle, que está tan bonita con la iluminación navideña... Aunque no sé, las luces no te irán a dar ataques epilépticos, ¿no?".
- "¿Ya compraste lotería? ¿No? Con la suerte tan mala que has tenido este año, algo te tendrá que tocar, no pueden ser todo desgracias".
(Nota: sí, sí pueden).