martes, 22 de octubre de 2013

17. Otra pequeña incandescencia

Mediodía. En la calle.
Chico sonriente, con chalequillo, lazo en la solapa, carpeta y hucha: Hola, ¿tienes cinco minutos para luchar contra el cáncer?
Yo, a paso de tortuga, con pañuelo y cara de Fétido Addams: Cómo, cinco minutos.
Chico: Porque no sé si sabrás que cada día se diagnostica...
Yo, con cara de odio: Sí, sí.
Chico, dándose cuenta de repente: Ah.
Yo: Anda, dame lo que lleves en la hucha.
Chico: ...
Yo: Es lo mínimo.
Chico: No puedo.
Yo: Bah.