martes, 26 de noviembre de 2013

33. Respira hondo

Hoy me han dicho que tengo que comer mucha papaya, que es muy poderosa, muy regeneradora de los tejidos; que si el papa Juan Pablo II aguantó vivo tanto tiempo, y además ejerciendo su ministerio hasta el último momento, y con semejante dignidad, fue porque se alimentaba casi exclusivamente de papaya.
Y algas, que tienen mucho hierro. 
Y nueces, porque si te fijas son de la misma forma del cerebro humano, y con ese diseño la madre naturaleza nos está mandando un mensaje clarísimo.
Ah, y que para lo de las convulsiones me vendría bien llevar encima una piedra de calcedonia, que además también está muy indicada para los trastornos del habla. 
Ustedes no se imaginan lo que me cuesta no gritar ni matar a nadie.